Un Histórico Cruce de Caminos

Si claro, la foto lo dice, Camino de Cintura, y Provincias Unidas, que durante varios años, tuvo una rotonda, hoy reemplazada por un puente mas acorde a los tiempos y al transito actual. Sin embargo este antiguo Camino Real a Cañuelas, tuvo en este sitio la Posta de Montero, lugar de recambio de caballos y recomposición de los viajeros, cuando por aquí transitaban tropas, carretas, carruajes y hombres de a caballo, tal y cual la época lo necesitaba. De aquello, solo nos queda la empecinada palmera, que formaba parte de la arboleda que daba sombra y reparo a hombres y  animales en tiempos coloniales y luego a los criollos que por aquí transitaron.

El cambio de los medios de transportes, obligó a que en un sitio clave como este, se instalara una…Estación de Servicio y esto llegó a fines de la década del 30 de la mano de la familia Hage, familia pionera de la Villa Constructora. Alrededor del año 1937 los hermanos Hage compraron esta propiedad e instalaron allí un taller mecánico, gomería, lavadero y venta de combustibles, de este modo, aquel solar histórico, volvía a su misión ancestral de asistencia a quienes transitaban por este antiguo Camino Real. Los combustibles de la época eran dos: Nafta, para los automóviles y kerosén para los hogares, ambos provistos por el primer distribuidor zonal de YPF, Satragno-Echeverria.

Héctor Hage, un protagonista de aquella historia, insiste en contarnos quienes eran los que casi a diario cargaban combustibles, si claro, las familias tradicionales, quien otro podía tener un auto o un camión en aquellos años, los Eizaguirre, Bruzzone, el cura Marcón, los Larre, Ianonne, Crovara, Iracet, Harguintegui, Dauría, Clerici y Blanco, Travaglio, Mario Blanca, Fernández Mendy, Bellantonio, Galecio, Scciuto, Massoli, Balaguer, Lecuona, Lasalote…y la lista sigue, y agregale la anónima cola del kerosén,  y todos ellos podrían dar testimonio de la importancia de esta iniciativa de los Hnos. Hage, acompañados por el patriarca Spiro Hage, un inmigrante Sirio-Libanes que formo esta familia pionera de nuestros pagos.

Si hay una actividad desgastante, esa es la estación de servicio, sin domingos ni feriados, agreguemos a esto el taller, gomería, lavadero, este cansancio más el inicio de otras actividades por cada uno de los hermanos, impulsó la decisión de vender, y allí por 1955 la familia Trillini comienza a regentear la estación de servicio “La Rotonda”, y lo haría por muchos años. Hoy por hoy, aquel negocio dejó de funcionar y se encuentra en franco abandono, desluciendo la brillante presencia que tuvo en otras épocas. Mientras tanto, allí mismo, a pocos metros, se encuentra la solitaria presencia de la histórica palmera, que nos recordará para siempre la importancia de este antiguo cruce de caminos y del Camino Real a Cañuelas.

Relato y fotos: Gentileza de Héctor Hage

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *